"Hubo una vez. No, la temporalidad no se ha clausurado. El acontecer consiste en la suma de desaciertos y errores. Reúno preguntas, silencios, fragmentos; integro, sin intención previa, imágenes y voces. No hay afán de totalidad ni de racionalidad. No puede haberla. El archivo se incendia y no logro salvar casi nada. Evito escribir la palabra Memoria. Esto no es un relato ni un contrarrelato. Es una delgada línea que hago al margen de lo visto y dicho sobre la toma y retoma del Palacio de Justicia de Bogotá los días 6 y 7 de noviembre de 1985. Hay letras y números: M19, F.F.A.A, B-2, F-2.
Hay rostros, nombres; vivos, desaparecidos, muertos. Me sitúo en el centro de la periferia, en una que otra verdad extralingüística, no hay significado, y en alguna que otra ficción; invento.
El fuego no cesa pese a los ruegos. Mis recuerdos se consumen.
Quedan cenizas."
- Carlos Patiño Millán, profesor de la Universidad del Valle.